Hubo una andadura, porque no cabe duda de que es necesario el paso del tiempo para que la naturaleza cuaje, fermenten los liquidos, se consoliden los sólidos y se armonicen los espacios.
Así nació Dominguez Lobato, desde 1960, en aquella pequeña oficina despacho donde Eduardo Dominguez Lobato ilustraba a sus colaboradores entre llibros de Mayor y Libros Diario.
Eran otros tiempos, otros ambitos, de contables de puño blanco, de tinteros repletos y generosos, de plumas al borde de la caligrafía perfecta y folios rellenos de tinta, negro sobre blanco, papeles escritos y punteados como listos para la primera comunión.
Hoy seguimos aquí, con el recuerdo y la presencia en las vitrinas de nuestros despachos de aquellas Olivetti y Underwood de las antiguas oficinas de Jose Rubio Alpresa, pero abrazados a las nuevas tecnologías, estos BLOGS que nos enlazan a nuestros clientes y amigos, estos “vinculos”, que nos traladan en décimas de segundo a la legislación vigente, a la Agencia Tributaria o a la Administración de la Seguridad Social.
Aquí estamos, a su disposición, profesionales del campo del Derecho y de la Economía. Ágiles, modernos, con experiencia, mujeres y hombres.
Aquí estamos, para facilitar enormemente su gestión y asegurar sus transacciones económicas. Aqui estamos…… para Usted
