Nuevas decisiones.

El varano se acaba, se nos va, paraíso para algunos , de relax soñoliento y despertar sin relojes, de ocio soleado, libertad consentida y clarines de fiesta. Pero se nos va.
Y pronto, como olas que trae la marea, otra vez, la vorágine de datos y cifras, análisis y estadísticas, recomendaciones y fórmulas mágicas de inversiones seguras. Todo eso nos asaltará cada día desde la primera hora, cuando aquél último sueño se despereza y avanza por la almohada a lomos de nuestra pequeña radio.
Total que otra vez a tomar decisiones de manera rápida y apresurada y, a veces, de la mano de simples anuncios enmascarados tras el telón de opiniones solventes y consolidadas, o acicaladas y maquilladas en mareas de manifestaciones interesadas, o abrazadas a simples pareceres de una charla de radio o artículo de periódico.
-¿Deberíamos vender el piso en esta tesitura actual?,
- No sé, Marcelo, he oído en la oficina que todavía pueden bajar más los precios.
- Pues los de “Metrocalesa” dicen que si ralentizan la construcción de obra nueva y disminuye la oferta, nos quedaremos poco más o menos como estábamos, vamos, que de bajar más nada.
Esta podría ser una de esas conversaciones acabadas la sobremesa de Juana y Marcelo la próxima semana, con la taza humeante entre las manos y el azucarillo medido en la última cucharilla.
Así que en estas estamos, señoras y señores, caballeros andantes, como somos todos, entre los lodos y recesos de la economía y los relampagueos oportunistas a lomos de números de color rojo.
Y ahora creo, sinceramente creo que rojos por poco tiempo, ya, por poco tiempo.
e.dominguez-lobato rubio
Premios Juan Sebastián Elcano

Este próximo seis de septiembre el Circulo de Artesanos y la Fundación Eduardo Dominguez Lobato entregarán los Premios Primera Circunnavegación a la Cultura y a la Historia.
Un seis de septiembre llegó Juan Sebastian Elcano a este puerto de Sanlucar de Barrameda, en el año 1.522, después de tres años de inciertas travesias, tormentosas, penosas y azarosas singladuras. Después de tres largos años de navegación desde que salieran de este puerto u veinte de septiembre de 1.519.
Ahora Sanlúcar debe fortalecer la bandera de esta conmemoración en 2.022, para afianzar su “marca”, como ciudad de ocio, ciudad de Cultura y Ciudad de Historia. Porque el mundo globalizado ha significado hasta ahora para Sanlúcar sólo una riada, una constante avalancha y una invasión de métodos, historias y modos de hacer de otro lares, de otros puertos, de otras gentes.
Ha llegado la hora de que Sanlucar también crea en su globalización, en su acaudalada Historia, en su mas que solvente Cultura.
Ha llegado la hora de que los sanluqueños creamos en nosotros mismos, en nuestras mágnificas capacidades, en nuestra potencial riqueza.
Ha llegado la hora…
e.d-l.r.
La Pregunta de Historia

Había reconocido la letra en el sobre. No necesitaba mirar el remite en el reverso para averiguar el origen de la carta. Era de su nieto, interno en una institución estatal, con quien mantenía una cierta correspondencia epistolar y que a veces le consultaba algunas dudas haciéndolo sentirse útil. Rasgó la solapa, extendió la carta sobre la mesa y entornando los ojos para facilitarle la visión a su présbita mirada, leyó con interés.
Internado Los Acebuches. 12 de junio de 2030. Querido abuelo: en clase de Historia nos han encargado un trabajo sobre la primera década del presente siglo que, según figura en la mayoría de los manuales y libros de texto que he consultado, es conocida como “la década de los caricatos”, aunque otros autores más explícitos la denominan directamente “de la desolación”, haciendo referencia a lo que siguió a continuación.
Al parecer, en aquella época, se produjo una epidemia masiva de megalomanía y todos se creyeron ricos y poderosos; y por lo que he tenido ocasión de estudiar, los embaucadores que los condujeron al precipicio les habían dado motivo de sobra para ello. De acuerdo con los historiadores que han tratado el tema, cualquier persona nacida entonces, aparte de hacerlo en un hospital con todos los cuidados y atenciones posibles y de una manera gratuita, recibía una cantidad importante de dinero, entregada a sus padres, para hacer frente a los gastos propios del natalicio.
Pero además, en los primeros años de su vida, los neonatos eran vacunados contra todo tipo de enfermedades imaginables e imaginarias y a partir de una corta edad, escolarizados en un colegio muy próximo a su domicilio. Al poco tiempo recibían becas y ayudas destinadas a posibilitar su formación y su perfeccionamiento; y como el número de niños por familia apenas superaba la unidad, eran objeto de todo tipo de atenciones y regalos por parte de sus desprendidos padres que en no pocas ocasiones les otorgaban más de lo que podían.
También he leído que, a medida que avanzaba el tiempo, aquella generación malcriada y acostumbrada a exigir remedio presto a sus necesidades y solución inmediata a sus caprichos fue cayendo en manos de una red de bandoleros y estafadores que, aprovechándose de su fragilidad moral y de su incuria mental, los esclavizaron hasta un punto tan irresistible que la década acabó como el rosario de la aurora.
Sin embargo, hay un par de cuestiones que no me han quedado claras: la primera de ellas es en qué consistía exactamente una cosa que se llamaba “el estado del bienestar” y que aparece citado repetidamente en los textos de la época. Si realmente es lo que he podido deducir de mis lecturas, la segunda cuestión es cómo es posible que aquellos desgraciados creyesen en gnomos o en auroras boreales y pensaran que iban a vivir toda su vida de manera regalada y encima trabajando lo imprescindible. Espero que me aclares ambos extremos porque tú viviste aquellos años y me podrás orientar en la confusión. Recibe un cariñoso abrazo. Tu nieto.
La respuesta no se había hecho esperar. Asilo Los Cipreses. 14 de junio de 2030. Querido nieto: como ya te he dicho en alguna ocasión, la Historia no es más que un género literario con algo de narrativa, bastante de fabulación y mucho de agradecimiento; así que no hagas mucho caso de lo que leas sobre aquella época. Yo tampoco tengo claro qué fue exactamente lo que ocurrió y a veces pienso que todos aquellos recuerdos no son más que chocheras de viejos porque no es posible que tamaña infamia se generalizase y se instaurara entre la población. Lo que sí tengo claro es que hubo consecuencias posteriores y una de ellas, que nos afecta a los dos, es que tú estás en un internado y yo en un asilo. Recibe un cariñoso abrazo. Tu abuelo.
cagancho
El Fontanero
La necesidad de adoptar medidas había arraigado en su mente; no podía soportar más el tormento cotidiano que suponía la ducha diaria y había tomado la decisión de solucionar el problema.
Sistemáticamente, cada mañana, cuando tras abandonar el siempre persuasivo lecho se preparaba para afrontar la jornada, un temor lo invadía; era un temor empírico, basado en la experiencia, que se confirmaba invariablemente unos minutos más tarde por más que se esforzara y tratase de ser rápido en el cumplimiento del protocolo diario previo a la jornada laboral. Abría la bombona, encendía el termo, comprobaba en el fregadero de la cocina que salía agua caliente, se dirigía al cuarto de baño ligerito de paso y comenzaba a afeitarse; y a los pocos minutos, la cálida y placentera corriente de agua surgida del grifo trocaba su tibieza en gelidez amargándolo y propiciando por el nerviosismo y la comodidad que se diera tajos en la cara, algunos de los cuales tardaban varios días en cicatrizar. Finalizado de mala manera el rasurado, volvía a la cocina, encendía de nuevo el termo y, esta vez a trote cochinero, se precipitaba en el interior de la ducha para, a la velocidad que le permitía su torpeza, abrir el grifo y enjabonarse antes de la prevista adversidad. Era en vano. Apenas depositaba el gel en el borde de la bañera, el agua comenzaba a azotarlo con frías ráfagas generadoras de tiritonas y castañeteos de dientes que no cesaban hasta que no entraba en calor en el trabajo. No podía más. Aquello tenía que terminar y, merced a las abnegadas y altruistas orientaciones de un subalterno cuyo cuñado era fontanero, había conseguido la dirección del establecimiento en el que, según palabras del conserje, seguro que lo iban a entender.
El local regentado por el cuñado era un garaje con las puertas cerradas al público porque simultaneaba la engañifa con el paro y, tras esperar un rato, lo recibía el experto, joven, con abundante cobertura capilar en el cráneo y en el rostro y un remache en una ceja. –Sin problemas, colega, yo te cambio el termo y le echo un vistazo a las cañerías, que seguramente habrá que cambiarlas; pero no te preocupes que yo tengo mi albañil y en un momento te tira abajo las paredes de la cocina y del cuarto de baño por si quieres hacer alguna reforma, y te busca los sanitarios nuevos. Además, un primo suyo te puede conseguir los muebles de cocina, que ahora con esto de la crisis hay muchas ofertas. Y de la pintura tampoco te tienes que ocupar; yo conozco a uno que le dicen Tintoretto, más por su afición al Valdepeñas que por otra razón pictórica, que te pinta la casa en un momento con un color de estos de moda…-.
Lentamente empezó a recular hacia la puerta, pero el tubero advirtió la maniobra y con un soplete en la mano le cortó la retirada colocándose de un salto entre él y la puerta. -¿No estarás pensando en escaquearte sin pagar, no, ratero? Yo soy un profesional y un currante que vive de esto y mi trabajo hay que pagarlo; así que ve vaciándote los bolsillos-. Y con un cerillo que se rascó en el pantalón encendió el soplete y lo graduó hasta que una fina lengua azul sibilante asomó en su boca.
Fue escaso el resultado de la expropiación porque sólo llevaba algo en calderilla, pero abundante la vejación y los guantazos que recibió por pobre y por tieso; y a la mañana siguiente, resignado al escarnio cotidiano, como hacía calor, incluso le parecía agradable la gélida temperatura del agua.
Cagancho
El Funcionario

Ignoraba el motivo por el que, de pronto, se había convertido en objetivo de la sociedad. En la mayoría de los medios de comunicación escritos, radiofónicos o televisivos, se denostaba de su estatus y en no pocos de ellos se salpicaban los comentarios con calificativos y epítetos relacionados con la informalidad, los momios, las mamandurrias y la canonjía de tener un trabajo estable.
No se explicaba el cambio. Apenas dos años antes, cuando el esplendor cubría con su manto de opulencia y riqueza efímera al país, nadie hablaba de ellos salvo para despreciarlos con frases humillantes por su escasa capacidad adquisitiva considerándolos pertenecientes a una casta de parias que vegetaban entre la miseria y la forzada dignidad sin posibilidad de redención por algún pelotazo de los que a la sazón solían darse.
Y aunque estaba convencido de que en la vida la totalidad de las situaciones no eran más que el resultado de una suma de circunstancias azarosas y desde luego imponderables, tampoco nadie le había regalado nada.
En la época en que estudiaba en el Instituto, como los exámenes finales coincidían con la feria del pueblo, él tenía una beca y no podía fallarle a su familia, sólo disfrutaba unas horas del gozo generalizado que sí vivían muchos de sus compañeros; gozo que a él le llegaba unos días más tarde cuando, tras recoger las calificaciones, las exhibía con satisfacción en su casa y percibía en el rostro curtido y cincelado de su padre, escaso de formación y sobrado de esfuerzos, una sonrisa sincera y un brillo especial en los ojos, delator de un primitivo sentimiento de orgullo.
Tampoco en los largos veranos propios de la zona en que vivía se podía permitir grandes alharacas. Los ocupaba en ayudar en una empresa haciendo recados y colaborando en lo que fuera al principio, y llevando y revisando algunas cuentas más adelante. Allí oyó hablar por primera vez de una cosa que se llamaban oposiciones y, acostumbrado como estaba a estudiar, se fue haciendo él mismo el temario porque no tenía dinero para adquirir alguno de los que se editaban y, a la cuarta convocatoria, conseguía ser auxiliar administrativo. Aquel día el brillo de los ojos paternos se había desbordado extendiéndose por el rostro en forma de dos líneas paralelas que morían en las comisuras de sus sonrientes labios.
Desde entonces su vida se había regido por la dulce mediocridad horaciana y lejos de considerar su actividad laboral un castigo, la apreciaba y se entregaba a ella con renovada ilusión cada mañana, aunque su modesto utilitario desentonaba un poco entre los rutilantes todoterrenos conducidos por algunos de sus antiguos compañeros que se habían hecho empresarios de la noche a la mañana, y guardaba un respetuoso silencio cuando le contaban sus maravillosos viajes al Caribe animándolo a pedir un crédito para darse un homenaje. –En cinco años lo tienes pagado, y sin problemas; hay que vivir, que todos podemos-. Por todo ello, no entendía la razón del repentino cambio en la visión de su trabajo.
Aquella mañana, cuando se dirigía a la oficina, había percibido en las miradas de los conocidos a los que saludaba habitualmente un turbio reflejo de odio africano; incluso alguno le había lanzado un escupitajo al rostro que él había esquivado y, apretando el paso, había logrado acceder al edificio. En el patio de entrada había revuelo y desazón y un compañero se le abrazó llorando al tiempo que le pasaba un escrito con las nuevas condiciones laborales.
El artículo primero anunciaba que antes del trabajo se repartirían collejas y bofetadas a mansalva porque para eso tenían un curro fijo y el segundo hablaba de unos vigilantes con bastones de uso discrecional que supervisarían el comportamiento del personal.
Comprensivo y sintiéndose culpable de ser funcionario, se protegió con las manos la cabeza, encogió el cuello y se dirigió a su negociado.
Cagancho


Llegada de pateras a Marruecos desde España

MARRUECOS CIERRA ENERGICAMETE FRONTERAS ANTE LA LLEGADA DE PATERAS Y CAYUCOS PROCEDENTES DE ESPAÑA.
21-may-10
Agentes de la Policía Marroquí y Salvamento Marítimo rescataron este miércoles día 12, en la costa de Rabat una embarcación neumática en la que viajaban 43 inmigrantes de origen Español, entre ellos quince pensionistas, diez funcionarios, doce mujeres en estado y cinco autónomos, todos en buen estado de salud, según informaron fuentes de Salvamento Marítimo.
Los agentes interceptaron la embarcación en torno a las 17,00 horas, situada a unas 15 millas al sureste de de Rabat, hasta donde se desplazó la Policía Marroquí y la Guardemar ‘Caliopez’ de Salvamento Marítimo.
Los inmigrantes fueron llevados hasta el puerto de Rabat, donde llegaron sobre las 18,00 horas y fueron asistidos por miembros de Media Luna Roja, que les proporcionaron ropa seca y comida, y posteriormente trasladados al centro de acogida del que dispone el Puerto de Rabat.
De esta forma, dicha patera supone la primera llegada de inmigrantes que arriban a las costas Marroquíes procedentes de España, pese a las condiciones meteorológicas, Y después de anunciar las medidas de recuperación económica emitidas por el actual Gobierno de Zapatero.
Después han pasado a disposición del Cuerpo Nacional Morunos para su identificación e inicio de los trámites de devolución a su país de origen, excepto uno de los autónomos (pescador), que ha sido puesto a disposición del Servicio de Justicia de la Comunidad Islámica, ya que el mismo en el trayecto abordó a unos pacíficos piratas somalíes y les cambió redes de pesca por escopetas.
La Guardia Civil recorre a pie el trayecto de Costa Española, ante la falta de combustible, como medida disuasoria para frenar futuras expediciones de cayucos, limitándose simplemente a llamadas de atención, puesto que carecen de folios y máquinas de escribir para confeccionar el Atestado.
NOTICIA EUROPA PRESIÓN
Nuestro alrededor cambia rápido, ¡ cambie usted, innove !

Cuanto más sales, más ves, más compartes….
Más preguntas te haces y eso es bueno porque…
A la vez de preguntas, aparecen, quizá, soluciones.
Un buen CONSEJO, un buen TRABAJO, una buena ACCION
El rescate , ¿ financiero ?, de una comunidad.

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Había que rescatar a la comunidad de propietarios. El bloque se encontraba al borde de la suspensión de pagos y peligraba su continuidad como institución si no se encontraba un remedio adecuado a la precariedad económica que venía sufriendo prácticamente desde sus inicios.
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El camino recorrido hasta entonces había sido duro y plagado de ampliaciones. Al principio sólo formaban parte de la comunidad unos cuantos vecinos, los de los pisos altos, que se habían puesto de acuerdo para unificar criterios, y mantenían sus escaleras y sus rellanos impolutos, magníficamente iluminados y con el ascensor en perfecto estado de funcionamiento, naturalmente a costa de su esfuerzo y de su dedicación.
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Admirados por el bienestar que se disfrutaba en los pisos altos, algunos vecinos de los pisos bajos pidieron que aquel embrión inicial se ampliara para poder tener acceso al paraíso gozado por sus habitantes. Y lo habían conseguido; al final del proceso, que había empezado con seis socios, la totalidad de los residentes pertenecía a la comunidad en una variopinta mezcla de intereses, pelajes, costumbres y orígenes que dificultaba el entendimiento y generaba trastornos de toda índole.
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Los primeros desajustes habían surgido cuando los nuevos comunitarios quisieron arreglar sus tramos de escalera y adornar los descansillos, y solicitaron de los de arriba una subvención para acometer los gastos.
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El presidente, un tal Herr Fondos Feder, accedió y libró unas cantidades a fondo perdido con las que hacer frente a las obras. Lo malo fue que parte del dinero se perdió, hubo que modificar los presupuestos y, al poco tiempo de finalizados los trabajos, empezaron a aparecer grietas en las paredes, se movían los escalones y la pintura se desconchaba, dándole de nuevo a las zonas comunes bajas el mismo aspecto cutre que tenían antes de hablar con el señor Feder.
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Volvieron a pedir dinero para reparar lo ya reparado y lo obtuvieron, y una gran parte de lo conseguido se lo gastaron en celebraciones por el éxito alcanzado montando dos o tres ferias, varias romerías y unos cuantos desfiles procesionales, con lo que las obras se redujeron a pintar el pasamanos y cambiar una bombilla, y las carencias continuaron exactamente igual. Y aún pidieron dinero en varias ocasiones más y lo lograron.
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Pero algo más tarde, los de arriba les metieron la primera bacalá, obligándolos a adoptar una forma de pago común para todos los gastos que incluía una subida de la cuota del 1’66389%, pasando a denominarse los nuevos cobros euro-recibos, que incrementaron la cuantía de todos los apartados existentes en tal porcentaje; y los de abajo, contentísimos por usar las mismas unidades económicas que los de arriba, siguieron pidiendo jurdeles, pero ahora en un 66% más y además con obligación de devolverlo. Mientras fueron pagando las cosas medio se mantuvieron, hasta que un día, como consecuencia de algo de una burbuja de ladrillos, faltó el jaté, los de arriba vieron en peligro el euro-recibo, hubo mosqueo, alguien pronunció la palabra mágica ‘rescate’ y llamaron a los primos del otro lado del Atlántico.
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Cuando los vecinos de los pisos bajos se enteraron de lo que era el ‘rescate’, débanse a los diablos cagándose en los calostros ingeridos por los de arriba y maldiciéndolos; incluso algunos, con un peculiar sentido patriótico, trataban de protestar argumentando que los de abajo no le debían nada a los de arriba, razonamiento que no habían empleado cuando pedían para celebrar sus hermosas tradiciones.
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Y, como es lógico, tuvieron que pagar y además en dos plazos: por listillos el primero y por carajotes el segundo.
Cagancho
Para siempre Sanlucar, para siempre Fundación Medina Sidonia
Era una de estas mañanas de domingo, anduvimos desde el pórtico acerado de la Parroquia de la O hacia la entrada, hacia el coqueto aparcamiento de Palacio. Cadenotes relajados por el tiempo, por el mucho tiempo a sus espaldas, losas de Tarifa, plataneras verdes, brillantes, elegantes, hermosas, justo a la izquierda, donde la vista te llama, otra vez de vuelta, hacia la torre- campanario de la Parroquia Mayor.
Esta vez no íbamos a la cafetería, de lienzos observadores a cada paso del café, de columnas de mármol y ladrillos acompasados al medio punto, incitadores de charlas y sabrosas conversaciones, esta vez no, aunque nos costara olvidar la última ocasión en la que tomáramos un té entre aquellos pasteles de la casa, con el libro al lado, con los libros, esos que desde que Doña Luisa Isabel lo tomara por costumbre, adornaban, presidían, por aquí y por allí, cada mesa, cada rincón, y aquel anaquel en el fondo de la cafetería.
Esta vez no, entrábamos hacia la puerta principal de Palacio, a la derecha, de madera antigua, vieja, impactante, quizá intimidante, y luego, allí justo, donde el cambio de luz te deja ciego por un momento, cuando de esos azules luminosos de sanlucar, en esa primavera de abril, se pasa a la penumbra del elegante zaguán.
Unas voluntarias, señoras entusiasmadas y motivadas por la devoción hacia Doña Isabel, amparadas por el buen hacer ilustrado y metódico de Liliana, se disponían a enseñarnos el Palacio y el Archivo. Con pasión, con mimo, con orgullo, por lo conseguido por Doña Isabel, por lo continuado por Liliana Dahlmann. Como si enseñaran una tarta recién salida del horno, como si te presentaran a su primer hijo ahora adolescente.
Escalinata sublime, escudo de los Guzmanes, símbolos de las heroicidades en Tarífa, un arcángel colgado del techo, como un símbolo, como una imagen protectora que vigila, desde lo alto, toda esa belleza, ese arte, ese misterio, dedicación y cordura. Sí cordura, se necesita mucha cabeza, amplia, clara, ilustrada, desenvuelta y previsora, para dibujar en el aire, casi de la nada, esta Fundación de Medina Sidonia.
Luego subíamos por la escalerita estrecha, de ladrillos de barro cocido, brillantes, luminosos, como si el estropajo estuviera recién guardado en aquella alacena del fondo. Al subir, cuadros, creo que son óleos, de Doña Isabel, de Isabel. Uno de ellos, como vestida de princesa, como querían en su familia, otro, aquel otro, el de verdad, el auténtico retrato de su alma, enjuto, entre libros, sentada en una silla, una simple silla y, fumando, siempre fumando entre papeles.
Ya arriba del todo nos esperaban Cari y Lilian, como fieras vigilantes vestidas de amabilidad y cortesía. Fieras o guerreras, que da lo mismo, como aquellos guerreros guardianes de Platón, necesarios, imprescindibles, incansables, insobornables mantenedores de su República.
Ellas, mantenedoras frente a todo y frente a todos de cultura bien encuadernada, de Historia con mayúsculas cosida a exactos, precisos y ordenados archivos.
Ellas, nos estaban enseñando España, nuestra tierras y nuestras cosas, ellas, en cada pasillo, a cada paso, nos subían a los carros de fuego de la casi eternidad histórica pasada y olvidada por muchos.
Ellas, estában allí, siempre están allí, cuidadoras ilustradas de pasillos, patrimonio, arte, archivos y cultura abrazados de por vida a Sanlúcar de Barrameda, al Palacio Ducal, “como siempre quiso Doña Isabel “, que con esa sonrisa sutil y penetrante bajo sus azules ojos, me decía al despedirme Lilian, sí, allí volvía a quedarse siempre vigilante, Liliana Dahlmann
eduardo domingez-lobato rubio
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Necesitamos una ilusión
Siguen los pesimistas contaminando los aires, y que no me vengan con que -la realidad es así, la vida es
dura- o cosas como estas.

Seguro que usted, como yo, prefiere pasar la tarde tomando unas copas con alguien optimista, risueño, y si
no feliz, al menos esperanzado, en vez de con gente seria, diabólica, permanente, constantemente cabreada
por esto o por aquello, por la cola del banco, por el tráfico o porque hace calor, por la tensión, por el
colesterol o por la menopausia de una prima.
Vuelve a sonarnos el teléfono de la oficina, y por sonar nos suena hasta el último montoncito de papeles o
la campana del despacho con gentes de caras serias, instaladas en la postura de que cuanto más serio se
es, más importancia se aparenta. Si nos dicen “ahora no tengo tiempo”, “estoy muy ocupado”, es curioso,
pero en vez de considerarlo una descortesía o simplemente mala educación, encima decimos, -si claro, es
que es una persona muy importante, tiene muchas cosas en la cabeza-
Que no, que conozco a gente ocupadísima, versadísima, erudita, ilustrada y sabia que cuando está contigo
pareciera como si no hubiese otro universo que tu charla ni otro horizonte que tus ojos, que esa es otra, qué
poca gente mira a los ojos.
El telediario nos suena, a canción de siempre, a timbrazo frío y desacompasado.
Un impuesto por venir, presión social, diaria, puede que con alevosía, Estado del Bienestar, en todo caso.
Y hasta el ordenador nos pita, tan acostumbrado como estamos a una primavera de portátil , pantalla
disminuida y teclado minimizado por los primeros calores.
Que vengan los días alegres, aunque ciertas preocupaciones no dejen de revolotear por la cabeza.
Aguas de mar, soles de calentura, azules pintados, crepúsculos deseados. Quede todo lo triste quede
archivado y aflore lo felizmente vivido y lo por vivir. Seamos optimistas, contagiemos una sonrisa, pongamos
colores a nuestro entorno, busquemos compañeros de viaje que nos ofrezcan buenas sensaciones, ilusiones
y ganas de vivir.
Lo demás, lo otro, las otras gentes, ¡por favor ¡, al cubo de la basura.
eduardo dominguez rubio
rubio alpresa,sa
www.rubioalpresa.com
Las Redes Sociales


Las redes sociales
Resulta que la amalgama de datos, noticias, informaciones, análisis y argumentaciones, muchas, demasiada veces, se nos escapan de las manos, digo de la vista, porque el exceso nos satura y, a veces, no leemos esos largos textos descriptivo-informativos.
Sucede que ahora, www.facebook.es o www.twenty.es , se presentan como soluciones o visiones inmediatas, escuetas y fáciles a nuestros problemas.
Pongamos por caso que, en nuestra red de amigos advertimos de comercios baratísimos on line como www.amkert.com , productos inovadores, ahora cercanos, por sus redes de distribución , o si pretendiéramos una visión actual del estado de la contratación laboral a día de hoy www.inem.es, nos proporcionaría accesos y actualizaciones del ambito empresarial. O para actualizar nuestro contrato de arrendamiento de vivienda, www.ine.es.
O si pretendiéramos una visita rápida, fructífera y apasionante por los parques empresariales de nuestra provincia gaditana con www.parquesempresariales.eu, en alarde de buena información, diversificada y veraz.
En fin que contamos con herramientas, modos fáciles de información, turismo arropado entre bodegas, www.argueso.es, y sobre todo, con nuestros amigos de red, transmitir cuanto antes, estas, otras informaciones de interés, diversificar nuestra visión de manera certera para que estas sinergias operativas nos hagan crecer, conocer, posicionarnos, divertirnos, disfrutar de nuestros entornos, de nuestros vinos, www.sherry.es
Cada vez más y mejor…. Y por supuesto, caso de urgencia, necesidad, conciliación, acuerdos, contratos, ¡ qué mejor ¡, más prestigioso, oportuno, fácil y certero que recurrir a www.rubioalpresa.com
Para acabar, pudiera ser que afanados en alguna cuestión política municipal, quizá desilusionados con algún gran partido político, ( o con todos ) quisieramos contraste, savia nueva, libertades juveniles o el definitivo empuje de la mujer, de www.cisanlucar.es
p.d. : los diferentes tipos de letra, colores y tamaños siempre tendrán una significación
f.rubio contreras
El incremento del IVA
El Incremento del Iva
El IVA o Impuesto Sobre el Valor Añadido, impuesto indirecto, vinculado a todas las transacciones económicas, y amarrado de por vida a todos los ciudadanos. Y ahora, más que nunca, si cabe, sembrado a la reforma fiscal 2010 que plantea el Gobierno a través del Proyecto de Presupuestos Generales del Estado 2010.
El IVA 2010 será diferente al de 2009 y seguramente mayor. La subida del IVA llegará por varios frentes y afectará a dos de los tres tipos de IVA en vigor.
El IVA 2010 contempla un aumento de dos puntos del tipo general del 16% al 18% y de un punto del tipo reducido, del 7% al 8% a partir del 1 de julio. Dicen, desde arriba, que el objetivo es aumentar los ingresos del Estado para hacer frente al alto déficit.
No está claro, que a mayor nivel de presión impositiva la recaudación sea mayor, en todo caso, al tiempo, ya lo veremos, pero sucede que la gente de a pie, el empresario pequeño, el autónomo, este que ha visto no sólo disminuir su beneficio sino entrar en pérdidas no tiene ese margen de maniobra para no subir los precios. Dice “ZARA” que lo repercutirán a beneficios, ¡dichosos ellos, internacionales, deslocalizados, exportadores, descubridores del “ELDorado” en el ahorro de costes.
Pero a los demás, quizá más economía sumergida, fangos desde la amanecida, oscuridades contables y horizontes claros más lejanos.
Quién sabe, compadre, quién sabe.
Rubio Alpresa,SA F. Rubio Contreras


Bodega Herederos de Argüeso
Esta que ven es una fotografía acompasada a un lugar y a una manera de disfrutar, amparada por una amable degustación y por unos momentos inolvidables, entre matices sanluqueños de sabores, olores y colores.
Bodega de Herederos de Argüeso, , entre modernidades de comercialización y crianza centenaria y artesanal, www.argueso.es, la que afronta el nuevo ejercicio con el objetivo claro de reforzar su ambiciosa estrategia de expansión, abriendo nuevos mercados y ensanchando su red de distribuidores.
Entre el lanzamiento de su primer Brandy de Jerez, y su fantástica Manzanilla San León. Sembradura perfecta, exacta y única, paisaje de colores que nos adentra en la dimensión de otros tiempos, maridada por botas de roble viejo y aromas de moscatel.
Herederos de Argüeso, fundada en 1.822, una de las bodegas más antiguas de nuestro país y uno de los productores más importantes de Manzanilla en España.
Manzanillas como “Las Medallas” y “Argüeso”, y una gama de Vinos de Jerez –Amontillado, Oloroso, Palo Cortado, Cream, Pedro Ximénez y Moscatel-. Los Vinagres de Jerez Reserva y Gran Reserva que completan todo un arco iris de productos amparado en exclusiva por las denominaciones de Origen “Jerez-Xérès-Sherry”, “Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda” y “Vinagre de Jerez”.
Como nos propone su director general Jose Antonio Sanchez Pazo…
¡ beba manzanilla y disfrute del sabor de Sanlucar!, aunque no sea de Argüeso.
eduardo dominguez rubio
Empresa Colaboradora de Fundación Eduardo Dominguez Lobato

Antes del próximo vuelo
Susana debía cruzar y no sabía cómo, tenía el Banco en frente, es decir, sin mojarse los pies porque la torrentera había engordado de tal suerte que cubría prácticamente hasta el centro de la calle.
Susana, miraba, zascandileaba de acá para allá y no se decidía hasta que al fin hubo localizado tres jorobas consecutivas en el pavimento donde, con algo de suerte, el agua no le rebasaría los tacones.
Dudaba, oscilaba, saltaba, vacilaba, melindreaba, otra zancada, meditaba unos instantes, siempre con la mente abierta por ese nuevo nombre que habría de ponerle a su sociedad mercantil, saltaba de nuevo y, superado el último obstáculo, ya estaba en la otra acera. Y seguía pensando, su empresa de arreglos, “Todo Solución”, como una anticipación, una esperanza, o presagio, buena ventura, fortuna rescatada. Casi tropezaba con el hombre panzudo que salía del portal cuando pasó el Mercedes impávido, magnífico, negligente, -qué bien se había vivido hasta la crisis-.
Susana apenas si oía el siseo sostenido del motor ni advertía los surtidores de las ruedas, de modo que se había visto sorprendida por el pequeño maremoto que le deja chorreones de agua embarrada en las faldas y en las medias y, por si fuera poco, un frío áspero en los pies.
Pero aquel día ya nada importaba, ni el desempleo, ni los malos ratos del INEM, por fin recogería su póliza de préstamo, aquella que garantizaría una capital mínimo para su empresa y, “a trabajar”. También el hombre panzudo tenía salpicones en el pantalón y farfullaba: -”Sin vergüenza”.
A nadie, porque el Mercedes ya había doblado la esquina. ¡ Qué año habíamos pasado ¡, entre despidos, deudas, conflictos, crisis financiera y, lo peor, absoluta desesperanza.
Dos mujeres con canastos, movían la cabeza y repetían casi a dúo: -”La vida, lo que hay que ver”. Y seguían.
e.d.r.
Medidas ciertas y eficaces

Era como este atardecer de mareas bajas y soles caídos. En la mañana en que todos nos despertábamos con deseos de normativas eficaces, medidas certeras e inmutables, a medio y largo plazo y proyectos amparados entre viabilidades y cálculos ciertos. En una palabra, estabilidad y continuidad de políticas fiscales.
Entonces sí, habría presupuestos reales, amparados, sin duda, en una disciplina fiscal generalizada y el tránsito desde la economía sumergida hacia la oficial y reglamentada.
Porque nada construye más progreso y dinamismo en una economía que unas reglas de juego claras, bien definidas, mantenidas en el tiempo y lógicas.
Era como este atardecer, cuando volvieron a llegar, nuevos impuestos, abrazados a tasas de recogida de basuras, prestaciones sin determinar del todo, amparadas en criterios muy discutibles, valores catastrales, lejos muy lejos del sentido último de la prestación y realización del verdadero servicio público.
Así que a esperar otro amanecer, quizá más veraz que este atardecer pasado, que sin duda recordaremos, al pasar la página.
eduardo dominguez rubio
Demasiado pa “na”


“Et porque a los nuestros tiempos pertenece, donde viere que cumple , tenemos por bien que si fuere menester interpretación, ó declaración, ó enmendar, ó añadir, ó tirar, ó mudar, que Nos, lo hagamos”.
Como el buen pintor, maestro aferrado al lienzo y al caballete, pero, siempre siempre, con mirada repetida, atenta, a su modelo. Siempre ojo puesto al lienzo y a la realidad,
a lo objetivo y al resultado del óleo sobre el lienzo.
Pero resulta que aquí, a veces, muchas veces, demasiadas veces, parece que la realidad no importa, que se trata solo de pintar, de dar pincelada sobre pincelada, color sobre color, sombra sobre sombra.
Algunos pintan, legislan, politiquean sin mirar no digo ya a veces, sino nunca, a lo que nos esta pasando, al modelo, a esta sociedad que no arranca, que no despega. Quizá, seguro, porque los que algo puedan hacer no miran nunca para el modelo
eduardo dominguez rubio
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Re-acciona
re-imagina, re-contrata, re-acciona
Toda una teoría, enmarcada en ideas antiguas, en principios inalterables del ser humano. O renovarse o morir.
Como nos dice Acciona, en www.re.acciona.com , como quizá mas de uno, de nosotros, de nuestro entorno, sabe qué debe hacer, pero no lo hace.
Aunque no sea tiempo de subidas de impuestos, de incertidumbres respecto al 2010, de amaneceres luminosos aún lejanos en el tiempo, re-acciona, re-inventa tu futuro. Como este Madrid que se desenvuelve entre torres de cristal donde antes corrian los balones adinerados del Real Madrid. Re-diseñando un horizonte tecnológico y mercantil.
Todos a una, re-ofreciendo nuestro producto, re-integrando nuestros valores, re-estudiando todas nuestras cuentas ante este final de año, fiscal, contable, quiza una oportunidad nos quede, seguir creyendo en nosotros mismos. Aquí estamos www.rubioalpresa.com
e.dominguez rubio
Consultas por internet- en 24 horas
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